Universidad Politécnica de Madrid Universidad Politécnica de Madrid

Escuela Técnica Superior de Ingeniería
Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas

‘Smart Agro 5G’, tecnología puntera a pie de viña

El objetivo de este proyecto, realizado en colaboración entre el CEIGRAM y el Centro de Automática y Robótica de la UPM, es monitorizar y predecir las cosechas vitivinícolas a través de la captura de información con un sistema robótico móvil. Los datos de la primera campaña dejan unas altas tasas de predicción.


17-06-2025

El proyecto ‘Smart Agro 5G’ combina tecnología e Inteligencia Artificial (IA) para predecir el estado vegetativo y la cantidad de cosecha en cultivos vitivinícolas con un único objetivo: ofrecer la mayor cantidad posible de información que ayude al agricultor/a en la toma de decisiones para un mejor rendimiento de su cosecha. Los resultados de la primera campaña dejan unos buenos datos en los que a predicción se refiere y han sido recientemente presentados en las bodegas y viñedos Casa del Valle, donde se han monitorizado cuatro hectáreas de plantación en la fase inicial del proyecto.

‘Smart Agro 5G’ es fruto de la sinergia y la colaboración entre el Centro de Estudios e Investigación para la Gestión de Riesgos Agrarios y Medioambientales (CEIGRAM), de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas (ETSIAAB), y el Centro de Automática y Robótica (CAR UPM-CSIC), dependiente de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales (ETSII).

En una época en la que la información y el dato lo son todo, este proyecto pretende revolucionar el sector primario con la ayuda de dos actores indispensables, en los que Telefónica juega un papel fundamental: la robótica y la comunicación 5G. Ambas tecnologías, aplicadas al seguimiento del viñedo, aportan una cantidad de información altamente valiosa para el agricultor/a. Todo gracias a un sistema robótico móvil, integrado por sensores, cámaras multiespectrales y un brazo robótico que, durante el último año, ha tomado cientos de datos en los viñedos de la bodega Casa del Valle, en Yepes (Toledo).

 

 

Información como el estado hídrico, la humedad o el volumen foliar de la planta que indican al agricultor/a cuánto y cuándo debe regar, le ayudan a adelantarse a determinadas plagas o a planificar la poda y le permiten llevar a cabo una estimación de la producción. Estos datos, tal y como asegura Daniel Martín, director técnico de las bodegas Casa del Valle, “pueden marcar la diferencia de una campaña buena de otra que no lo es”. Consciente del avance de la digitalización, asegura: “Si queremos ser competitivos tenemos que integrar la tecnología”.

En este proyecto están inmersos investigadores de diferentes centros de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), Constantino Valero, investigador principal y profesor del departamento de Ingeniería Agroforestal de la ETSIAAB; María Gómez del Campo, profesora del departamento de Producción Agraria e investigadora del CEIGRAM, Luz Atencia, investigadora posdoctoral; y David Orbea y Antonio Barrientos, miembros del CAR UPM-CSIC. Asimismo, colabora la Fundación Premio Arce.

 

 

La tecnología aportada por Telefónica en colaboración con el Centro de Automática y Robótica, que luego es analizada por los investigadores de nuestra escuela, se compone de robótica de precisión, cámaras espectrales, sondas de humedad de suelo, conectividad 5G, tecnología RTK capaz de precisar la ubicación concreta, y una estación meteorológica que funciona gracias a diversos sensores. Los datos captados por el robot, gracias a toda esta puntera tecnología, son enviados mediante una conexión 5G en la banda de 700Mhz (banda usada en el despliegue de cobertura 5G rural) a la base de datos desplegada en un nodo Edge de Telefónica en Madrid, donde se aloja también el modelo predictivo de la cosecha. La cantidad de información recogida ronda el GB diario -9 MB por cepa- y se vuelca a un servidor en la nube o dashbord que está completamente a disposición del cliente.

Los resultados de esta primera campaña dejan unos datos muy satisfactorios:  la precisión asciende al 75% en el modelo de potencial hídrico y al 63% en el modelo de predicción de cosecha. Estos datos, que confían mejorar en próximas campañas gracias a modelos predictivos de IA más sofisticados, se traducen en la esperanza de poder extrapolarlo a otros viñedos en un futuro próximo.

Tal y como asegura Vanesa Montoya, especialista en Innovación del grupo Telefónica, este proyecto plantea diversos retos: modelizar el ciclo de vida de un viñedo con IA; llevar a cabo una monitorización continua; dotar a los ingenieros agrónomos de datos precisos, gracias a la agricultura de precisión; y digitalizar las explotaciones rurales.

Eso sí, los investigadores del proyecto recuerdan que “no existe el 100% de automatización” y, por ello, la investigadora Luz Atencia recuerda: “Es importante complementarlo con otros datos tomados en el campo”. Sin duda, lo significativo de este proyecto que siempre debe ser híbrido es que permite al agricultor “tomar decisiones” con la ventaja de “ganar tiempo” en las acciones que tiene que llevar a cabo en su día a día.

En definitiva, toda esta información es vital para el trabajador del campo ya que le permite agilizar la toma de decisiones y llevar a cabo una estimación del estado vegetativo, para tomar mejores decisiones agronómicas; así como de la producción final de uva, para tomar mejores decisiones en bodega.