Escudo de la Universidad Politécnica de Madrid

Escuela Técnica Superior de Ingeniería
Agronómica, Alimentaria y de Biosistemas

¿Por qué debería la Política Agraria Común ampliar sus horizontes?

El proyecto internacional SURE-Farm, en el que participan varios investigadores de la ETSIAAB-UPM a través del CEIGRAM, publica un documento con varias recomendaciones sobre el concepto de resiliencia y su aplicación a la agricultura europea.


Para lograr sus objetivos en un mundo cambiante, la Política Agrícola Común debe centrarse en el concepto de resiliencia como un elemento clave. Y ese es precisamente, el objetivo del proyecto europeo SURE-Farm, en el que participa la ETSIAAB-UPM, a través del Centro de Investigación para la Gestión de Riesgos Agrarios y Medioambientales (CEIGRAM). 
El proyecto, que arrancó en junio de 2017, acaba de publicar un primer informe de recomendaciones sobre cómo la nueva PAC post 2020 tiene que abordar la resiliencia de la agricultura para hacer frente al cambio climático y otros retos económicos, sociales e institucionales del sector.

En el informe de recomendaciones que acaba de elaborarse, los miembros del proyecto SURE-Farm hacen hincapié en la importancia de conseguir un sector agrícola más resiliente a los cambios y desafíos a los que deberá hacer frente en los próximos años. Sin  embargo, para lograrlo, indican los investigadores, es necesaria que la PAC tenga una visión más amplia de la resiliencia como vía para garantizar un sector agrícola sostenible a largo plazo.

La PAC actual centra sus esfuerzos en fomentar la resistencia de los agricultores en el corto plazos. Pero la resiliencia  de la agricultura europea requiere del apoyo al fortalecimiento no solo de la resistencia sino también de las capacidades de adaptación y trasformación de los agricultores que garantice su sostenibilidad en el medio-largo plazo. 
La resistencia, se entiende como la capacidad de soportar los cambios, tanto en el clima como en la economía y los mercados.  La adaptabilidad es considerada como la habilidad de adaptar la producción y las estrategias de mercado sin modificar la lógica operativa de las explotaciones agrícolas. Por último, los investigadores mencionan la transformabilidad, entendida como la capacidad de modificar la lógica operativa de una explotación agrícola cuando los cambios en los mercados o el clima sean tan importantes que hagan necesario adaptar el sector para aprovechar nuevas oportunidades de negocio y producción.

También se subraya el papel que la PAC debe tener a la hora de favorecer el desarrollo de las capacidades individuales de los agricultores y de las colectivas de los sistemas agrarios, considerando al agricultor no como un actor aislado, sino como integrante de un sistema que, en su conjunto, ha de ser resiliente.


Informe de políticas


Vídeo Sure-Farm